martes, 13 de octubre de 2009

GRACIAS A FACEBOOK CAPTURAN EN CANCUN A FUGITIVO DE EU

Seattle.- Maxi Sopo llevaba la vida soñada de un fugitivo internacional: pasaba momentos relajados en las playas de Cancún durante el día, y salía de fiesta a las discotecas en las noches.

Luego, tomó dos decisiones no muy sabias para alguien que está huyendo de las autoridades: empezó a actualizar su página de Facebook con mensajes sobre cuánto se estaba divirtiendo, y luego agregó a un ex funcionario del Departamento de Justicia a su lista de amigos en la red social.

Por esa falta de mesura, el joven camerunés de 26 años está ahora en una cárcel de la Ciudad de México, donde espera ser extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos por fraude bancario. Los fiscales federales dicen que Sopo y un cómplice obtuvieron más de 200.000 dólares de manera fraudulenta de bancos y cooperativas de crédito del área de Seattle.

"Estaba publicando mensajes sobre lo hermosa que es la vida y cómo la estaba pasando bien con sus amigos", dijo el vicefiscal federal Michael Scoville, quien participó en la búsqueda de Sopo. "Definitivamente, no estaba viviendo de la manera que queríamos que viviera, dados los cargos que enfrentaba".

Sopo escribía en sus actualizaciones que estaba "viviendo en el paraíso".

"¡La vida es realmente simple!", escribió el 21 de junio. "Pero algunos de nosotros, los humanos, la volvemos un lío... recuerden que solo estoy aquí para divertirme, fiestaaa!".

Sopo, quien llegó a Estados Unidos alrededor del 2003, primero se ganaba la vida vendiendo rosas en las discotecas de Seattle, pero luego —dicen los fiscales— se pasó al fraude bancario. Al parecer, se fue en un auto de alquiler a México a fines de febrero, al enterarse que los agentes federales estaban investigando sus presuntos fraudes.

Meses después, el agente del Servicio Secreto Seth Reeg lo encontró en Facebook. Su perfil era privado, pero su lista de amigos no y uno de ellos tenía antecedentes en el Departamento de Justicia.

El ex funcionario le contó a Scoville que conocía a Sopo de las discotecas de Cancún y que no sabía que era fugitivo de la ley. Luego, averiguó dónde vivía Sopo y le dio la información al fiscal, quien la transmitió a las autoridades mexicanas.

Sopo fue arrestado el mes pasado. Estaba viviendo en un lindo complejo de departamentos, trabajaba en un hotel y vivía de fiesta en las playas, piscinas y discotecas de la ciudad turística, dijo Scoville.

Junto con un cómplice que ya fue hallado culpable, Sopo está acusado de engañar a bancos con el fin de obtener préstamos para compras de automóviles falsas. Si es declarado culpable, podría ser condenado a 30 años de prisión.

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